Para el que aún me espera.



Le digo que intente cambiar colores, desnudar suavemente el firmamento y me quedé atrapada en el lienzo de sus besos. Y por si mi desgracia fuera poca me adentré a las estrofas de sus versos y tropezaron mis pies, caí y no pude levantarme por algún tiempo.  Y la vida sonreía allá afuera y el camino en mi mente cada vez se hacía interminable y yo moría lentamente, hasta que el silbido de su voz entrecortada me abrió las puertas y lentamente...me dio vida. 

Aderet Ela
Copyright©2017